Cuando tienes deseos de hablar con alguien o encontrarte con él, primero te invade el deseo, tienes la intención y después te comunicas para concretar el encuentro. Lo mismo sucede con los Ángeles, tienes el deseo solo falta concretar el lugar del encuentro. La Biblia en el libro del Génesis, nos relata que Moisés levantó fuera del campamento y alejado un pabellón que recibió el nombre de “Tienda de las Citas Divinas”, y era allí donde concurría para oír las revelaciones de Dios.
Al igual que Moisés, debes tener un pequeño lugar donde puedas reunirte con tu Ángel o con todos los Ángeles que tengan la intención de visitarte.
Ese pequeño lugar de los encuentros debe ser un sitio sagrado y con cada invocación que hagas al Padre Celestial, a las Jerarquías, a los Maestros o a los Ángeles, se irá impregnando con una vibración muy sutil, esto te permitirá lograr que la comunicación con ellos te resulte cada vez más fácil.
Tu lugar no necesariamente debe tener grandes dimensiones, puede estar en tu cuarto, la cocina, el lavadero, etc. Pero nunca en el baño.
A medida que te vayas ejercitando se producirá la apertura del canal, para ello integrarlos a tu diario vivir, solicitarles ayuda, invocarlos, recuerda que ellos lo están esperando, pero necesitan tu autorización. En este lugar de encuentro puedes colocar: flores frescas, cristales, velas, la Biblia u otros Textos Sagrados, adornos con delfines, campanas y todo lo que tu creas les pueda gustar, usa tu imaginación.
Puedes prender sahumerios o incienso, ello ayuda a elevar las vibraciones y una vela ya que la luz atrae a la luz. Este espacio, al ser utilizado diariamente, se irá cargando de una energía especial posibilitando así a los Ángeles, estar más cerca y llenar tu casa con alta vibración de luz divina.
Esta energía es altamente curativa y armonizadora para ti, para quienes comparten la casa contigo y para todo aquel que la necesite, a quien podrás enviársela desde tu altar, siendo transportada por un Ángel hasta la persona en cuestión.
» La oración
A lo largo de la historia de la humanidad, tanto en el pasado como en el presente, encontramos muchas formas y rituales creados por el hombre para conectarse con los Ángeles.
Muchos de ellos provienen de las religiones, de la alquimia y de la magia Angelical. Todas compuestas de un proceso, una fórmula y una actitud especial para con esos seres.
Lo esencial para llevar a cabo el contacto o la conexión es establecerlo desde nuestro niño interior, desde allí se disuelven todas las barreras que nos limitan y separan de los Ángeles. Al conectarnos con nuestro niño interno, se diluyen las impurezas y se afinan y aclaran las intenciones, brota la pureza, la inocencia.
Desde allí las oraciones se tornan más efectivas y pueden ser escuchadas. En realidad en éste trabajo diario con los Ángeles, las oraciones se transforman en un instrumento eficaz para elevar nuestras vibraciones personales y las de nuestro entorno.
Se sabe que por tradición, las oraciones más antiguas y sagradas son altamente poderosas, sobre todo las que son en latín o en griego. Pero no es necesario que cuentes con ellas para asegurarte la recepción de parte del Mundo Angélico.
Puedes tú mismo elaborar una oración especial, personal y única para utilizar en todo momento y conectarte con Dios. Es importante que en ella estén presentes: tu nombre y apellido, Dios y los Ángeles.
Para realizarla inicia cada párrafo de la misma con una inicial de tu nombre, comenzando con la primera, sin modificar el orden hasta la última. Esta oración será de gran inspiración, deja que los Ángeles te asistan para ello, coloca tus manos en el centro de tu corazón y desde allí conéctate con tu interior y con la Luz que hay en el. Si lo deseas puedes acompañar el proceso encendiendo una vela, el hornillo o un sahumerio.
¿Qué es un rito?
La palabra rito proviene del latín ritus, que significa: formas de actuar que se repiten en el tiempo sin sufrir modificaciones y que por lo general están asociadas con lo religioso. El rito en sí, es universal, pues aparece en todas las culturas.
Es un instrumento que le sirve al hombre para comunicarse con Dios y los mundos invisibles. Todo rito produce un movimiento, un cambio, una acción.
La oración, la meditación y otras técnicas ayudan a unificar la conciencia. En la misa podemos presenciar un acto ritual, lo mismo ocurre cuando rezamos.
» Fórmulas tradicionales de pedidos
Novenas Angélicas
La novena también llamada novenario, es una práctica Cristiana que se basa en la repetición de ciertas oraciones durante nueve días consecutivos.
Su fuerza mágico-ritual, está relacionada con el número nueve, Angélico por excelencia ya que nueve son los Coros Celestiales.
Como con otros rituales de pedido, la novena para que cumpla con su objetivo, no debe ser interrumpida, si llegara a suceder se debe comenzar nuevamente. Si has activado tu altar, este es un sitio muy apropiado para realizar la novena, pues se ha transformado en un lugar sagrado, potencia la devoción de la plegaría que se acumula en ese lugar.
Si todavía no has activado tu altar, cualquier sitio tranquilo donde nadie te puede interrumpir, también será válido. Si debes viajar la novena no se interrumpe, se puede realizar en distintos lugares sin que pierda su cualidad ritual.
Al realizar el pedido, siempre debes acompañarlo con la frase “Padre si es tu voluntad”, él sabe si lo que le estamos pidiendo es lo mejor para nosotros.
A través de las novenas podemos elevar pedidos, pedir asistencia para purificaciones personales, de lugares, o simplemente elevar un agradecimiento.
Técnica de convocatoria Angélica mediante: Nueve días consecutivos
Procedimiento: 1º) Prender un carbón incensario y colocar sobre el una pequeña porción de pasta a quemar o prender un sahumerio. 2º) Se enciende el cirio con el cual se va a realizar la novena. 3º) Hacer la señal de la cruz y rezar:
- Un Padre Nuestro.
- Un Ave María (católicos).
- Un Salmo a elección (evangelistas).
- Un Salmo a elección (judíos).
- Un Capítulo del Corán (musulmanes).
Formular el pedido.
Recitar nueve Glorias (católicos y evangelistas) Judíos repetir Adonai (nombre de Dios) en cada cuenta. Musulmanes repetir en cada cuenta el nombre de Dios que ellos elijan.
Estas oraciones fortalecen el pedido, lo que no invalida la posibilidad de rezar la novena con otras oraciones a elección, terminar haciendo la señal de la cruz con la cruz del contador 4º) Al terminar con las oraciones elegidas, dejar encendido el cirio durante diez o quince minutos, apagar la llama ahogándola con un apaga cirios o una cucharita, la ceniza del carbón o del sahumerio se arroja al agua. 5º) Este procedimiento se repite durante nueve días consecutivos, dejando que el cirio se consuma totalmente el noveno día. 6º) De acuerdo a la tradición Cristiana no deben iniciarse o culminarse en día domingo, a no ser que la misma sea de agradecimiento. 7º) Si el pedido se cumple antes de los nueve días, se puede interrumpir la novena y comenzar con el agradecimiento. 8º) La respuesta en general puede llegar entre el los Ángeles y la abundancia 81 octavo día de la novena o el tercer día posterior a la finalización de la misma.
Técnica inmediata: un día
Procedimiento:
Se utiliza únicamente para casos urgentes o muy graves. 1º) Prender un carbón incensario y colocar sobre el una pequeña porción de pasta a quemar o prender un sahumerio. 2º) Encender el cirio con el cual se va a realizar la novena. 3º) Hacer la señal de la cruz y rezar:
- Nueve Padre Nuestro.
- Nueve Ave María, o las otras opciones.
- Formular el pedido una sola vez.
- Rezar ochenta y un Glorias, o las otras opciones.
- Estas oraciones fortalecen el pedido, lo que no invalida la posibilidad de rezar la novena con otras oraciones a elección, terminar haciendo la señal de la cruz con la cruz del contador. 4º) Al terminar con las oraciones elegidas, dejar encendido el cirio hasta que se consuma totalmente, la ceniza del carbón o del sahumerio se arroja al agua. Si el pedido se cumple antes de los nueve días, se puede interrumpir y comenzar con el agradecimiento.
Novena de agradecimiento
Así como elevamos nuestros pedidos a través de una novena, de la misma forma podemos actuar para dirigir al cielo nuestros agradecimientos. Aunque todo agradecimiento debe surgir como un deseo íntimo, lo correcto es que toda novena de pedido, sea continuada con otra de agradeciendo.
Su procedimiento es análogo, sólo nos limitamos a agradecer por aquello con que fuimos favorecidos, reemplazamos el pedido por el agradecimiento y siempre de manera mediata (durante nueve días).
La novena crea un umbral, por el cual el pedido va al cielo.
Centro Rocío de Luz 2009
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