Como detenido en el tiempo, entre silencios profundos, la cordillera eterna, costumbres ancestrales y las ruinas arqueológicas, todo conforma un entorno mágico.
Entre valles y montañas, el camino va develando paisajes imponentes, que fueron movilizando todos nuestros sentidos, visitamos esta ciudad milenaria, capital del Imperio Incaico, que conserva orgullosa sus paredes y muros de piedra, los templos y las ruinas, que evocan la grandeza de los Hijos del Sol.
A éste viaje fuimos convocadas por nuestra maestra Solama, donde se requirió conformar un grupo, el cual fue sellado con el objetivo de integrar una energía grupal, una sola Alma, una comunión a un espacio de Luz que no pertenece a éste tiempo ni a éste espacio, además de trabajar todas con nuestras energías individuales. Ambas en armonía y en sintonía, contribuirán para lograr la apertura del portal del AMOR, el día 08-08-08, para que sea lo que deba ser en pos de la Luz, para alcanzar la Luz para el bien de toda la humanidad.
Para poder concretar esta misión nos dijo: “Deben sentir realmente esta energía desde lo profundo de su Ser, sientan desde el amor, hablen desde el amor, piensen desde el amor, manifiesten desde el amor, ese es el verdadero triunfo de la Luz”
“El Cielo percibe que hace falta más amor en el Planeta, amor que va a dulcificar los corazones; todos aquellos corazones que están ahogados y no se pueden abrir a la Luz, que están endurecidos por el miedo, por el temor, por la lucha del poder”
Para esta misión Solama nos comunicó que el grupo había sido bautizado con el nombre de: “Portador de la llave”
Llegamos a Cusco el primero de Agosto, visitamos el Templo del Sol “Koricancha”, los cuatro sitios arqueológicos más emblemáticos de las afueras de Cusco. Realizamos una ofrenda de permiso a la Pachamama. Visitamos en Tipon el Templo del Agua, fuimos guiadas por el Valle Sagrado de los Incas, recorrimos las ruinas de Ollataytambo y allí ingresamos al Templo del Viento, lugar donde algunas de las integrantes del grupo, recibieron a través de Silvia la iniciación en distintos niveles de Reiki.
Recorrimos la Ciudadela de Machupicchu y concluimos nuestra travesía en Samana Wasi, cada lugar recorrido colaboró con nuestra preparación, en cada templo recibimos una iniciación, lentamente fuimos superando todos los obstáculos que se nos presentaban, estábamos muy ansiosas por plasmar la hermosa e importante tarea que se nos había encomendado.
Las diez integrantes del grupo, deseábamos desde lo más profundo de nuestro ser, cumplir con esta misión, cumplir con la Luz, pues ellos habían confiado en nosotros.
Todos los lugares visitados , nos fueron conectando con recuerdos de nuestra memoria ancestral, pero la Ciudadela de Machupicchu nos atrapó, fue como volver a casa, abrazadas lloramos y revivimos situaciones ya vividas, nuestro Ser vibraba en sintonía con el lugar, partir de allí nos desgarró el Alma.
Cada viaje nos permite evolucionar un poco más, recibir más información, conectarnos con lo que un día fue, recordar experiencias y estar cada día más conectadas con la Luz, trabajando para nuestra purificación y ascensión.
Hoy, cuando ya han pasado varios meses, del día más emocionante e intenso que hemos vivido a la largo de nuestras vida, aun no somos totalmente conscientes de la magnitud, dimensión y trascendencia de lo logrado, tanto a nivel humano como a nivel planetario. A medida que vayan pasando los días, lentamente esta energía se irá manifestando y llegará, hasta el lugar más apartado y recóndito del Universo.
Compartimos con ustedes un fragmento del mensaje de nuestra maestra Solama, al concluir con la apertura del portal:
“El amor es la energía más fuerte y poderosa que el Padre haya creado.
Él las creó con su infinito y profundo amor, bellas como son, por dentro y por fuera, por qué han sabido reencontrarse con su esencia, con su Luz, con lo que son realmente.
Él las ha soñado, las ha pensado y las ha creado y hoy valientes guerreras, están aquí, han cumplido la misión, han abierto el Portal, han abierto el Portal, han abierto el Portal.
Amor, amor, amor ¡Samana las bendice desde lo alto!
¡Samana está aquí!
¡Samana les entrega su corazón, pequeñas!
Son ustedes bendecidas, pequeñas
¡Samana, está aquí!
Maestro de Luz, gracias por tu presencia hoy aquí, gracias por bendecirlas y bendecirnos, con todo ese amor, que solo tú sabes darnos.
Que el amor, como una semilla, brote profundamente en los corazones de los hombres, para que puedan retornar felizmente a la casa del Padre” .